Por la forma del pico
La forma del pico revela de un vistazo la dieta y el papel ecológico: fino y recto, grueso y cónico, ganchudo, largo, plano como el de un pato o en forma de cincel.

Por qué importa la forma del pico
La forma del pico es uno de los rasgos de identificación más fiables porque está determinada directamente por la dieta y cambia mucho menos que el plumaje entre individuos, sexos y estaciones. El pico es una herramienta construida para una forma concreta de alimentarse, por lo que reconocer su diseño suele conducir de inmediato a un gran grupo ecológico.
Las seis formas de pico
Los picos finos y rectos son propios de aves que recogen insectos, semillas o néctar de hojas y corteza. El petirrojo europeo y la lavandera blanca utilizan un pico fino para capturar pequeños invertebrados.
Los picos gruesos y cónicos sirven para romper cubiertas de semillas y dan a fringílidos y escribanos su perfil triangular. Se observan claramente en el pinzón vulgar y el escribano cerillo.
Los picos ganchudos pertenecen a las rapaces, donde la curva afilada permite desgarrar carne. El cernícalo vulgar y el cárabo común comparten esta forma aunque pertenecen a órdenes distintos.
Los picos largos de limícolas, garzas y cigüeñas sirven para sondear barro, agua somera o hierba. La garza real ensarta peces con un pico largo y semejante a una daga, mientras que la avefría europea utiliza uno más corto pero todavía alargado para buscar invertebrados en suelo blando.
Los picos planos, semejantes a los de los patos, son anchos y aplanados y están adaptados a filtrar alimento del agua o pastar vegetación. Aparecen en el ánade real, el ánsar común y el cisne vulgar.
Los picos en forma de cincel son propios de los pájaros carpinteros: fuertes, rectos y con la punta endurecida para golpear corteza y madera. El pico picapinos y el pito negro los utilizan tanto para extraer insectos como para excavar cavidades de nidificación.
Combinar la forma del pico con otros rasgos
La forma del pico reduce las candidatas a un grupo ecológico amplio, pero varias especies dentro de él pueden compartir un diseño parecido. Combinarla con el tamaño y el hábitat suele completar la identificación: un pico cónico grueso en un ave pequeña de jardín apunta a un fringílido común, mientras que el mismo tipo en un ave mayor de campo abierto sugiere un escribano u otro especialista granívoro.


