Pico picapinos
El pico picapinos (Dendrocopos major) es el pájaro carpintero más extendido de Europa, un ave llamativa de plumaje blanco y negro, conocida por su rápido tamborileo y por la mancha roja brillante situada bajo la cola.

infoTitle
- latinName
- Dendrocopos major
- family
- Picidae
- wingspan
- 34–39 cm wingspanUnit
- season
- residente durante todo el año
- diet
- Larvas de escarabajos xilófagos y otros insectos extraídos de la corteza y la madera muerta, Semillas y frutos secos, especialmente de pino y abeto, encajados en grietas de la corteza para abrirlos, Huevos y polluelos de otras aves, Alimento de comederos de jardín, especialmente cacahuetes y sebo
- conservationStatus
- LCLC
Aspecto
El pico picapinos (Dendrocopos major) es un pájaro carpintero de tamaño medio, con una envergadura de 34–39 cm, una longitud corporal de unos 23–26 cm y un peso aproximado de entre 70 y 100 gramos. Su plumaje presenta un marcado dibujo blanco y negro, con grandes manchas blancas en los hombros que destacan claramente sobre el dorso y las alas principalmente negros, y una mancha de color rojo carmesí brillante en la parte inferior del vientre, bajo la cola, presente en ambos sexos.
Los machos adultos llevan además una pequeña mancha roja en la nuca, en la parte posterior de la cabeza, que falta por completo en las hembras; por lo demás, el plumaje de ambos sexos es idéntico. El pico es fuerte, recto y en forma de cincel, bien adaptado para excavar madera, y las plumas caudales rígidas y especialmente reforzadas sirven como apoyo contra el tronco mientras el ave trepa y busca alimento en posición vertical.
Distribución y hábitat
El pico picapinos es la especie de pájaro carpintero más extendida de Europa y se distribuye por la Rusia forestal hasta Siberia y partes de Asia oriental. Es una especie marcadamente residente, y las parejas suelen permanecer en el mismo territorio durante todo el año en lugar de migrar, incluso en las regiones más frías de su distribución.
Ocupa una amplia variedad de hábitats arbolados, entre ellos bosques caducifolios, de coníferas y mixtos, parques y grandes jardines con árboles maduros. Se ha adaptado lo bastante bien a los paisajes modificados por el ser humano como para convertirse en visitante bastante habitual de los comederos en gran parte de su área, especialmente cuando se ofrecen cacahuetes o sebo.
Comportamiento y modo de vida
Los picos picapinos se alimentan ampliamente de larvas de escarabajos xilófagos y otros insectos, que extraen de la corteza y la madera muerta mediante una combinación de excavación potente, realizada con el pico en forma de cincel, y una lengua larga, pegajosa y provista de pequeñas espinas, capaz de penetrar profundamente en estrechos túneles dentro de la madera. En otoño e invierno, la dieta cambia de forma considerable hacia las semillas y los frutos secos, especialmente las semillas de piñas de pino y abeto. El ave encaja las piñas en una grieta favorita de la corteza o en una horquilla —a veces denominada «yunque»— para mantenerlas firmes mientras extrae las semillas una a una.
La especie también es un depredador de nidos de pequeñas aves cantoras, notable aunque oportunista, y aprovecha la ocasión para consumir huevos y polluelos tanto de nidos en cavidades como de nidos abiertos. Su rápido tamborileo mecánico, producido al golpear repetidamente una rama resonante a gran velocidad, cumple la misma función territorial y de atracción de pareja que el canto en la mayoría de las demás aves y es uno de los sonidos más reconocibles de los bosques europeos a comienzos de la primavera.
Reproducción
Los picos picapinos excavan cada año una nueva cavidad de nidificación en un tronco o una rama grande, normalmente en madera muerta o en descomposición, más fácil de tallar que la madera sólida y sana. En años posteriores, estas cavidades son utilizadas con frecuencia por otras especies, incluidos páridos y papamoscas. La puesta habitual contiene 4–7 huevos, incubados por ambos progenitores durante 10–13 días. Los polluelos empluman aproximadamente a los 20–24 días y siguen dependiendo de sus padres para recibir alimento durante un breve periodo después de abandonar el nido.
Datos interesantes
- Durante el tamborileo, un pico picapinos puede producir aproximadamente entre diez y dieciséis golpes individuales por segundo, una ráfaga tan rápida que para el ojo y el oído humanos parece casi una vibración continua.
- Como las cavidades del pico picapinos son reutilizadas con frecuencia por otras especies que nidifican en huecos una vez abandonadas, el ave desempeña una importante función ecológica de apoyo en las comunidades forestales locales y actúa como lo que los ecólogos denominan a veces una especie clave para la disponibilidad de cavidades.
- En ocasiones se ha documentado a picos picapinos tamborileando sobre superficies artificiales resonantes, incluidos sombreretes metálicos de chimeneas y señales de tráfico, aparentemente atraídos por el sonido especialmente fuerte y de gran alcance que estos materiales pueden producir en comparación con la madera natural.

