Aves de Norteamérica
Norteamérica se extiende desde la tundra ártica hasta humedales subtropicales y comparte una cantidad sorprendente de especies y parientes cercanos con las secciones rusa y europea del atlas.

Un continente conectado con Eurasia por sus extremos
Norteamérica abarca una enorme variedad de hábitats: tundra ártica en Canadá y Alaska, extensos bosques boreales, praderas, bosques templados, cuencas desérticas y humedales subtropicales en el extremo sur. Buena parte de esta diversidad pertenece a familias no tratadas en otros apartados del atlas, pero el continente no está completamente separado del mundo eurasiático. En el noroeste, Alaska se encuentra a solo un estrecho de distancia del Lejano Oriente ruso, y varias especies con distribución circumpolar o casi global conectan directamente ambos continentes.
Esta página se centra primero en esos puntos de conexión antes de que las páginas nacionales desarrollen con mayor detalle la extensa y en gran medida diferenciada avifauna norteamericana.
Especies compartidas con el resto del atlas
El ánade azulón es uno de los ejemplos más claros: su área nativa abarca casi todo el hemisferio norte, incluida gran parte de Norteamérica, donde es tan conocido y extendido como en Europa y Rusia. La paloma bravía, aunque no es nativa de América, fue introducida con tanto éxito que ahora resulta familiar en prácticamente todas las ciudades norteamericanas.
Además de estas coincidencias directas, varias familias representadas por especies euroasiáticas tienen parientes cercanos norteamericanos que ocupan funciones ecológicas semejantes. Esto es especialmente visible entre aves acuáticas, rapaces y córvidos, incluso cuando las especies concretas son distintas.
Estacionalidad
Los patrones estacionales reflejan en términos generales los ritmos templados de Rusia y Europa. La migración primaveral avanza hacia el norte de marzo a mayo, a menudo por grandes corredores o rutas migratorias que concentran aves a lo largo de costas, valles fluviales y cordilleras. La reproducción se concentra durante mayo y junio en las latitudes templadas. La migración otoñal invierte el movimiento aproximadamente de agosto a octubre, y el sur, incluida Florida y la costa del golfo de México, alberga importantes poblaciones invernantes procedentes de zonas de cría mucho más septentrionales.
Cómo crecerá esta sección
Estados Unidos inaugura la cobertura nacional por su variedad de hábitats desde Alaska hasta Florida y por su amplia infraestructura de observación y seguimiento. Con el tiempo se añadirán Canadá y México para representar toda la gama de hábitats y rutas migratorias del continente siguiendo el enfoque gradual del atlas.

