Muda en las aves
La muda es la pérdida y sustitución periódica de plumas, esencial para el vuelo, el aislamiento y, en muchas especies, los cambios estacionales de color.

Por qué mudan
Una pluma completamente crecida es una estructura muerta y no puede repararse. El desgaste por vuelo, sol y roce obliga a sustituirla. La muda es el proceso por el que las plumas viejas caen y otras nuevas crecen desde los mismos folículos, normalmente siguiendo una secuencia ordenada. La mayoría de adultos muda al menos una vez al año, a menudo después de la reproducción, cuando disminuye el gasto de criar polluelos pero antes de la migración o el invierno.
Las plumas de vuelo se reemplazan con especial cuidado. Aves cantoras como el estornino pinto las mudan gradualmente y de forma simétrica, conservando suficientes para volar. Patos y gansos, incluido el ánade real, adoptan la estrategia opuesta: pierden todas las rémiges en pocos días y quedan sin vuelo durante dos a cuatro semanas, normalmente en un periodo con abundante alimento y cierta seguridad sobre el agua.
Cambio estacional del plumaje
En muchas especies la muda también produce un aspecto distinto. Una muda prenupcial de finales del invierno o primavera genera colores más vivos para atraer pareja y defender territorio, mientras que la muda posreproductora los sustituye por un plumaje más apagado y camuflado.
El ejemplo más marcado se da en numerosos patos: los machos atraviesan un periodo de plumaje de eclipse parecido al de la hembra antes de recuperar sus colores reproductores.

