Palomas y tórtolas (Columbidae)
La familia de las palomas: aves de cuerpo robusto y cabeza pequeña alimentadas con leche de buche cuando son polluelos, desde la paloma bravía y la paloma torcaz adaptadas a las ciudades hasta la tórtola europea, cada vez más escasa y migradora de larga distancia.

Qué convierte a Columbidae en una familia
Columbidae, la familia de las palomas y las tórtolas, comprende alrededor de 340 especies presentes en todos los continentes excepto la Antártida. Todas comparten un cuerpo robusto y compacto, una cabeza relativamente pequeña, patas cortas y una técnica de bebida poco habitual, mediante la cual el ave succiona agua de forma continua a través del pico sin necesidad de inclinar la cabeza hacia atrás, un rasgo compartido con muy pocos otros grupos de aves. La familia también se distingue por alimentar a los polluelos recién nacidos con leche de buche, una secreción rica en nutrientes producida en el buche de ambos progenitores. Esta adaptación permite que la reproducción comience incluso antes de que las fuentes habituales de alimento, como las semillas, estén disponibles de forma fiable.
A pesar de esta base fisiológica común, la familia abarca una sorprendente variedad de resultados ecológicos, desde especies que se han adaptado con un éxito extraordinario a tierras agrícolas, bosques e incluso entornos urbanos densos, hasta especies especialistas estrechamente vinculadas a un conjunto más limitado de hábitats y condiciones alimentarias, que han demostrado ser mucho más vulnerables a los cambios modernos en el uso del suelo.
Rasgos distintivos de la familia
Las tres especies tratadas en este atlas ilustran bien esta variedad. La paloma bravía es el arquetipo del generalista urbano, y sus descendientes asilvestrados prosperan en ciudades de todo el mundo alimentándose de recursos obtenidos mediante el carroñeo y utilizando cornisas de edificios como sustitutos de los acantilados naturales. La paloma torcaz se ha expandido con éxito desde bosques y tierras agrícolas hacia parques y jardines, sostenida por una amplia dieta vegetal y por su capacidad de criar varias nidadas al año. La tórtola europea, en cambio, depende de una dieta más restringida de semillas de hierbas arvenses silvestres y de setos densos y arbustivos para nidificar. Estas condiciones se han vuelto más escasas con la agricultura intensiva moderna y han provocado uno de los descensos de población más pronunciados de cualquier ave europea común.
La estrategia migratoria también varía de forma marcada dentro de la familia. Tanto la paloma bravía como la paloma torcaz son en gran medida residentes en la mayor parte de su área de distribución, mientras que la tórtola europea es una migradora de larga distancia que viaja cada año entre sus zonas de reproducción europeas y sus áreas de invernada en la región del Sahel, en el África subsahariana.
Especies de esta familia
Este atlas incluye actualmente tres miembros de Columbidae: la paloma bravía (Columba livia), antepasado silvestre de todas las palomas domésticas y asilvestradas y una de las aves urbanas de mayor éxito del mundo; la paloma torcaz (Columba palumbus), la paloma más grande y extendida de Europa, fácilmente reconocible por las manchas blancas del cuello; y la tórtola europea (Streptopelia turtur), una pequeña tórtola migradora de tonos cálidos que actualmente está clasificada a escala mundial como Vulnerable tras sufrir fuertes descensos de población. Con el tiempo se añadirán al catálogo otras especies de Columbidae nativas de las regiones cubiertas por el atlas.
Dónde y cuándo observar a esta familia
Las tierras agrícolas, los bordes de bosque, los setos y prácticamente cualquier parque o plaza urbana ofrecen buenas oportunidades para encontrar aves de esta familia. La paloma bravía y la paloma torcaz suelen ser visibles durante todo el año en la mayor parte de sus áreas de distribución. La tórtola europea, en cambio, solo está presente de abril a septiembre y se ha vuelto realmente escasa en algunas zonas de Europa occidental, por lo que las tierras agrícolas cálidas, con setos abundantes y numerosas fuentes de semillas silvestres, son los lugares más fiables para buscarla durante la época de reproducción.


