Zorzal real
El zorzal real (Turdus pilaris) es un túrdido grande y gregario, conocido por formar extensas bandadas invernales en árboles cargados de bayas y por su inusual nidificación colonial con defensa coordinada del grupo.

infoTitle
- latinName
- Turdus pilaris
- family
- Turdidae
- wingspan
- 39–42 cm wingspanUnit
- season
- residente en parte del área; en gran medida migratorio más al norte y al este, presente de abril a octubre, con grandes bandadas invernantes más al sur y al oeste
- diet
- Bayas, especialmente de serbal, espino albar y acebo en otoño e invierno, Lombrices e insectos, sobre todo en primavera y verano, Fruta caída en huertos, Caracoles y otros invertebrados
- conservationStatus
- LCLC
Aspecto
El zorzal real (Turdus pilaris) es el mayor de los tres túrdidos tratados en este atlas, con una envergadura de 39–42 cm, una longitud corporal de unos 25 cm y un peso aproximado de entre 80 y 140 gramos. Su plumaje presenta un dibujo más llamativo que el del mirlo o el zorzal común: una cabeza y un obispillo gris azulado contrastan con el dorso castaño cálido, el pecho y los flancos de color ante amarillento están muy estriados y moteados, y la cola negra uniforme se distingue con claridad tanto en reposo como en vuelo.
En vuelo, la combinación de obispillo gris, cola negra y tamaño relativamente grande, junto con su costumbre de desplazarse y alimentarse en bandadas conspicuas, permite normalmente distinguirlo de los demás túrdidos europeos incluso a distancia, mucho antes de apreciar con claridad los detalles individuales del plumaje.
Distribución y hábitat
El zorzal real se reproduce en una amplia franja del norte y el este de Europa y Rusia, desde Escandinavia por las zonas de bosque boreal y estepa forestal hasta Siberia, con una población residente menor en partes de Europa central. La mayoría de las poblaciones son migratorias, permanecen en las zonas de cría aproximadamente de abril a octubre y se desplazan en gran número hacia el sur y el oeste durante el invierno, cuando las grandes bandadas son habituales en campos y setos muy fuera del área reproductora.
Prefiere bosques abiertos y bordes forestales y, sobre todo fuera de la época de cría, tierras agrícolas, huertos y setos ricos en árboles y arbustos productores de bayas. Se concentra allí donde existe una fuente fiable de frutos durante el otoño y el invierno.
Comportamiento y modo de vida
Los zorzales reales son muy gregarios durante gran parte del año y se alimentan de bayas, especialmente de serbal, espino albar y acebo, en bandadas grandes y muy visibles que se desplazan juntas entre lugares ricos en alimento durante el otoño y el invierno. En ocasiones vacían por completo un árbol cargado de bayas en poco tiempo antes de continuar. En primavera y verano, la dieta cambia más hacia lombrices, insectos y otros invertebrados, capturados en terreno abierto de forma parecida a otros túrdidos.
De forma poco habitual entre los túrdidos europeos, el zorzal real cría a menudo de manera semicolonial, con varias parejas nidificando a una distancia relativamente corta dentro de una misma zona arbolada. Esta conducta está asociada a una forma distintiva y eficaz de defensa colectiva: las parejas vecinas se unen para acosar a un depredador que se aproxima y a veces defecan sobre él como respuesta coordinada capaz de expulsar realmente a cuervos y otros posibles depredadores de nidos.
Reproducción
La hembra construye un nido resistente en forma de copa con hierba y ramitas, revestido de barro y material fino, semejante en estructura al del mirlo. Normalmente lo coloca en un árbol, relativamente cerca de otras parejas cuando aparece el patrón semicolonial. La puesta habitual contiene 5–6 huevos, incubados principalmente por la hembra durante 11–14 días. Los polluelos empluman aproximadamente a los 12–16 días y se benefician durante todo el periodo de la protección adicional que ofrece la agrupación colonial.
Datos interesantes
- Las grandes bandadas de zorzal real que descienden sobre un árbol cargado de bayas pueden despojarlo de frutos con sorprendente rapidez. Este comportamiento ha provocado ocasionalmente conflictos con productores cuando las bandadas atacan cultivos frutales a finales del otoño.
- La nidificación semicolonial y la defensa coordinada mediante acoso colectivo son tan inusuales entre los túrdidos que han sido objeto de estudios científicos específicos como ejemplo de conducta cooperativa contra depredadores en una familia que, por lo demás, no es especialmente social durante la reproducción.
- El número de zorzales reales que pasan o invernan en una región puede variar mucho de un año a otro, en gran medida según la abundancia local de bayas, lo que convierte a la especie en uno de los visitantes invernales más visiblemente dependientes del alimento en buena parte de su área de invernada.


