Aves residentes
Las aves residentes permanecen en la misma zona general todo el año, sin migrar a un área de invernada separada ni realizar grandes movimientos nómadas.

Definición
Un ave residente ocupa la misma zona general durante todo el año, sin migrar entre áreas separadas de reproducción e invernada. En una página del Atlas de Aves suele reflejarse en la ausencia del campo season o en una nota de presencia anual. El carbonero común y el arrendajo euroasiático son mayoritariamente residentes en gran parte de Rusia y Europa y cambian de dieta —insectos en verano, semillas, frutos secos y comederos en invierno— en lugar de viajar.
La residencia suele ser una cuestión de grado. Una población puede permanecer todo el año en la parte más templada del área y migrar en el límite septentrional, donde la escasez invernal es mayor. La corneja cenicienta y el grajo muestran este patrón: poblaciones del norte se desplazan hacia el sur, mientras las meridionales permanecen.
Por qué funciona esta estrategia
Quedarse evita el gran coste energético y el riesgo de mortalidad de una migración larga y permite reclamar territorio o cavidades antes de que lleguen competidores migratorios. La contrapartida es encontrar alimento en los meses más duros. Las especies residentes lo consiguen cambiando de dieta, almacenando comida en otoño o aprovechando jardines y comederos, que aportan recursos invernales más fiables que muchos hábitats naturales.

